Apple, Microsoft ¿Se puede saber qué carajo estais haciendo?

Polémico titular el de hoy. Me he desmelenado, he salido del armario se podría decir. También podría haber empezado emulando a Michael Moore con un título del estilo “Tíos, que habéis hecho con mi informática?” pero al final se ha quedado en Apple, Microsoft ¿Se puede saber qué carajo estáis haciendo?.

Las personas que me leen que seguramente son pocas y cobardes como decía aquel y probablemente mejores de lo que merezco, saben que he tenido una postura neutra en general con respecto a las diferentes marcas, tocando varios palos, puesto que me gusta la informática desde que hice la primera comunión y mi abuelo me regaló un MSX, inoculándome este virus.

De eso han pasado ya treinta años!

Treinta años en los que que aparte de vivir fracasos y triunfos personales y luchar contra mi ego algunas veces infructuosamente, he visto ir y venir marcas como Sony, Spectrum, Atari, Commodore, Microsoft y Apple entre otras y todas ellas las he disfrutado más o menos, cada una con su “algo” especial.

Recuerdo que era un fan incondicional de los Commodore Amiga ya hace unos cuántos años y en mi opinión realmente se lo merecían, en su época estaban a años luz de los PC los cuáles cómo había criticado! Pero el caballero negro Windows merecidamente o no, fué como una apisonadora que lo aplastó todo a su paso, así es el mercado y me adapté porque por encima de todo estaba mi amor por los ordenadores y lo que más adelante casi sin pensarlo, pasó de ser mi hobby a mi profesión, certificándome como administrador de sistemas Microsoft y ganándome la vida cómodamente con ello.

Francamente, aunque suene prepotente, no quisiera hacer otra cosa al levantarme, excepto quizás ser cantante de un grupo, mi profesión frustrada porque lo de mago es una utopía y como buen friki capitán de la nave Enterprise ya está pedido. Además con todo el respeto al capitán Picard, adoro mi melena, quizás incluso note unos visos insanos de apego al respecto de ella, mientras escribo.

¿Porque he escrito este artículo?

Vamos al meollo, frase que recordé gracias a un libro que me regalaron hace tiempo, sacada de el club poetas muertos y que me está haciendo desviarme del tema principal sobre el que estoy escribiendo hoy.

Ya hace un tiempo que me gusta cada vez menos la dirección que están emprendiendo grandes empresas como Apple y Microsoft y creo que no soy el único que lo piensa, de unos años a esta parte parece que éstos gigantes corporativos han decidido que son amos y señores y pueden hacer lo que quieran.

Realmente nos tragamos todo el que nos dan sea bueno o sea malo, parece que todo lo que tenga el sello Microsoft o Apple (en el segundo de los caso es todavía más acentuado) va a misa y estamos dispuestos a pagar lo que haga falta para tener la última novedad, disfrutando  la última exquisitez de estas casas, perpetuándolos cómo reyes.

Pues francamente señores las últimas exquisiteces que están sacando al mercado para mí son un desastre.

Microsoft

Me da vergüenza ajena que una casa que ha ganado tanto dinero, miles y miles y miles y miles de millones de dólares y que se supone re-invierte una gran parte de esos miles y miles y miles y miles de millones de dólares en investigación y en teoría puede contratar a las mejores mentes pensantes y crear los mejores y mas chupi guays productos, luego va y saca desastres como Windows Vista, Windows 8 o Windows 10, sistemas operativos que en algunos casos han pecado de errores de diseño, lentitud, virus y que están en el punto de mira por no respetar nuestra privacidad para poner algunos argumentos sobre la mesa.

Nos lo tragamos todo, está claro, si analizamos los últimos años de Microsoft en sistemas operativos han sido un desastre, desde Windows XP que funcionaba bastante bien, ha sido un despropósito detrás el otro empezando por Windows Vista y acabando por Windows 8 y por Windows 10, el único que se salva en mi modesta opinión es Windows 7.

Os explicaré la sensación que me da Microsoft como técnico administrador de sistemas y como usuario. La sensación que me dan es que son codiciosos. Quieren ganar dinero sin cesar porque están acostumbrados a ello me imagino, están acostumbrados a que el dinero entre a raudales por sus puertas aunque se equivoquen. Dan la sensación de ser una maquinaria atrasada, un monopolio de facto y saben que el consumidor en general ha comprado su producto estrella durante años y lo seguirán haciendo.

Han creado una torre de Hanoi complicadísima con sus productos para ganar más y más obviando hacia donde va el mundo hoy en día o desde mi punto de vista egocéntrico hacia donde a mi me gustaría que fuera. Ponen algunas condiciones pienso absurdas y abusivas a sus productos y nos complican la vida a los que intentamos entender sus sistemas de licenciamiento prácticamente incomprensibles, tanto que ni los mismos vendedores de Microsoft Ibérica  entienden como funciona en realidad, OEM, PKC, FPP, Open, Home, Home Premium, Profesional, Small business, Foundation, Essentials, Enterprise, 365 y tantas otras denominaciones que cambian cada año, licencias que mueren con la máquina y tienes que comprar una y otro vez eternamente, cosas que te permiten hacer y que no según sus condiciones de uso y que por desgracia no leemos.

Una vez entras en la maraña de su red y la complicación de su sistema de licenciamiento te puedes volver loco porque es realmente complicado, complicado porque han perdido el norte, porque no se han adaptado a los tiempos que corren que son tiempos en que la gente no queremos tantas limitaciones y leyes, tiempos en que queremos ser más libres y perder el tiempo en cosas que valgan más la pena y francamente no me identifico con su filosofía.

Han perdido la competición en los teléfonos móviles por algo y si siguen así algún día alguien se dará cuenta que empiezan a existir alternativas a sus productos que van ganado terreno cada vez más y más y entonces quizás empezarán a ver las cosas desde una perspectiva menos prepotente.

Apple

Recuerdo perfectamente haber pensado durante años que no era justo que Microsoft tuviera un monopolio tan grande habiendo una empresa como Apple que apenas subsistía y se merecía mucho más de lo que tenía. Recuerdo haber comprado un mac y sentir ilusión por la informática, por abrir su caja, por ejecutar sus programas por primera vez, por la belleza de su diseño y caer en el error de pensar que el mundo sería mejor si ellos hubieran ganado la guerra de los ordenadores. Buzzz! error. Que equivocado estaba.

Ahora que han pasado años y han entrado en el sector de la telefonía con tanta fuerza y también en el de los ordenadores y tablets y ya no son esa empresa simpática y underground alternativa que no consigue tener su lugar, sino que lo ha conseguido, me han decepcionado. Me doy cuenta que son otro monstruo igual o peor que Microsoft.

Quieren controlarlo todo, con un punto de celosía que preocupa. No quieren que el usuario pueda salir de los parámetros que ellos dictan, restringen cada vez más y más lo que un usuario puede hacer en su universo como por ejemplo ampliar la memoria, cambiar un disco duro o copiar una canción. Los que vendemos sus productos no tenemos casi margen de beneficios porque quieren ganar el máximo posible y quedárselo todo ellos, ellos pueden ganar un 100 % vendiendo un equipo y dar sólo un 1 % a los distribuidores como puedo ser yo, quedándose tan anchos.

Quieren dar sensación de élite y coolness a lo Louis Vuitton de la informática cuando en realidad los orígenes de Apple fueron todo el contrario, la ilusión de unos técnicos desafiando el status quo en un garaje.

Cómo criticaban a Microsoft y otras marcas del stablishment entonces y mirádlos hoy en día, queda muy poco de aquella imagen que hizo Apple grande. Ellos deciden cuando se actualiza, a menudo demasiado pronto por mi gusto, cada año un teléfono nuevo, un sistema operativo nuevo, obsolescencia programada, una carrera por la supremacía casi loca que creo que no lleva a ninguna parte, excepto a la subida de las acciones de la compañía y el fomento de el consumo, unos precios desorbitados para la tecnología que venden, poco margen para hacer cosas nuevas en sus sistemas operativos en los que tienes que pasar por “el aro” cuando ellos quieren y como ellos quieren. Sin hablar de cómo comercian con nuestros datos y de la pérdida de privacidad, porque la hemos perdido. Francamente no veo demasiada diferencia entre ellos y Microsoft en este aspecto. Nada nuevo bajo el sol.

El futuro

¿Qué informática queremos por nuestros hijos? ¿La de estas dos casas?

Francamente no, no quiero estos dos monopolios egocéntricos decidiendo el futuro de los ordenadores, casas que nos aborreguen cada vez más y más. Cuando Steve Jobs y Bill Gates empezaron en un garaje seguro que sentían otro cosa y sino pienso se equivocaron.

Yo quiero otro cosa, dígale Open Source, Software Libre, Linux, cuando veo proyectos colaborativos de ese calibre donde el código es abierto y puede ser inspeccionado y modificado por quien quiera, que pueda llegar a cualquiera sea cual sea su estatus económico, donde todavía haya respeto a la privacidad y no se comercie con nuestros datos entre otras cosas y dónde el futuro se decida desde una gran comunidad buscando el bien común y no desde unos despachos donde se decide pensando en el bien de los accionistas, pasando por encima de quien haga falta, un mal demasiado común de hoy en día. Para mí eso es el futuro que quiero en la informática.

Sé que de momento me tengo que ganar la vida vendiendo productos de las dos grandes casas que he mencionado y si los estoy criticando es porque no me gustan algunas de las decisiones que están tomando y me gustaría que cambiaran porque sus herramientas tienen su mercado y están aquí para quedarse, pero mientras vea la dirección que están tomando intentaré cada vez más hacer pedagogía para que la gente entienda que hay alternativas extraordinarias a ellos como LibreOffice, Mozilla, Linux y tantas y tantas y tantas otras.

Ya sé que las empresas tienen ánimo de lucro, lógico pero eso no significa que su proyecto no pueda ser un poco más abierto, colaborativo y pensando en pro de los usuarios o por lo menos es lo que a mi me gustaría aunque peque de ingenuo. No tengo la verdad absoluta incluso releyendo-me puede que sea demasiado duro y no me extrañaría darme cuenta con el tiempo que me he equivocado cómo me ha pasado otras veces pero es la opinión actual de alguien que hace muchos años que disfruta con la informática, que la encuentra mágica, que piensa que gobernará el futuro de generaciones venideras.

Simplemente es la opinión de alguien que desea que tengamos un mejor futuro en general como especie y concretamente en el campo de la informática, no quiere que éste sea decidido por altos directivos desde sus despachos que piensan sólo en los beneficios económicos para su empresa sino construirlo entre todos como un bien común para toda la humanidad.

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